El Principio de Peter

Cuando alguien es competente en su trabajo, lo ascienden a un puesto que requiere otras habilidades. Si no las tiene, será incompetente y no lo ascenderán más.
Si es competente en el nuevo rol, lo ascenderán otra vez. Y seguirá subiendo hasta alcanzar un nivel donde sea incompetente. Ahí se quedará atascado: la “meseta de Peter”.
Hay incentivos en juego. La gente trabaja duro para alcanzar cierta posición o salario. Una vez que lo logra, algunos se relajan. Cuando pierden la pasión, dejan de aprender. No se mantienen al día con los nuevos desarrollos y su trabajo empeora. Para proteger su zona de confort, rechazan cualquier idea o persona nueva que pueda incomodarlos. Los empleados incompetentes suelen estar insatisfechos.
¿Has vivido el Principio de Peter?
Lo he visto varias veces en mis 10 años de carrera, trabajando en diferentes empresas, con personas de distintos departamentos y niveles. Es más peligroso de lo que parece porque puede matar el espíritu de un ambiente sano.
Ser consciente de esto te ayuda a evitar que te pase. O al menos a detectar las señales cuando empiece a ocurrirte.
¿Qué puedes hacer?
Si reconoces esta situación en tu empresa, ayuda a crear conciencia. Hablad entre vosotros. Si sientes que no puedes, eso es síntoma de un ambiente de trabajo no saludable, y eso es un problema mayor.
Si eres tú quien lo está viviendo en primera persona, te recomiendo:
-
Habla con tu manager. Pide formación, mentoría o lo que necesites para adquirir las habilidades que te faltan: confianza, comunicación, o lo que ayude a tu nuevo rol. Quizás no recibiste la formación adecuada para un trabajo que requiere habilidades diferentes.
-
Considera volver a donde eras bueno y seguir dominando eso. Ayuda e inspira a quienes están a tu lado. No todo el mundo tiene que ascender siempre.