
Entendiendo a las Personas

Uno de los mayores retos es evitar malentendidos y aceptar que los demás no piensan igual que tú.
Percepciones diferentes
Cada persona tiene experiencias y antecedentes distintos. Todos percibimos la realidad de forma diferente. Ser consciente de esto es el primer paso para entender tu rol en la comunicación con otros, y para desarrollar empatía.
Muchas veces, el verdadero problema detrás de la fricción en un equipo es la mala comunicación. A veces nadie sabe cómo ni por qué dos miembros del equipo ya no se llevan bien. Pero el conflicto es obvio.
El problema es que impide al equipo trabajar con eficacia. La razón suele ser la incapacidad de entender las motivaciones y problemas del otro.
Y eso lleva a malentendidos.
Malentendidos
Lo que tú entiendes de una conversación puede diferir de lo que percibe la otra persona. Eso causa problemas. Y puede convertirse en algo serio que afecte la relación entre ambas partes.
¿Cómo resolverlo?
Evitar malentendidos no es fácil, pero puedes mejorar paso a paso trabajando tus habilidades de comunicación.
Empatía
Empatía es la capacidad de entender lo que sienten otras personas. Ver las cosas desde su punto de vista e imaginarte en su lugar. Ponerte en su posición.
Comunicación efectiva
La solución no suele empezar por arreglar a la otra persona. Lo que ayuda es trabajar en ser más explícito. Por ejemplo:
- Clarifica las expectativas sobre el objetivo común
- Crea conversaciones abiertas y honestas sobre lo que esperas
- Las suposiciones son peligrosas
- Da tanto contexto como sea necesario
- Aunque te parezca evidente
- Cada detalle cuenta
- Más información siempre es mejor que menos
Para comunicarnos bien, hay que reducir el riesgo de malentendidos al mínimo.
Autorreflexión
Los conflictos saludables son normales y aceptables. No hay que tener miedo a los desacuerdos. Está bien cambiar de opinión al descubrir nuevas posibilidades. Cuanto antes, mejor.
En mi experiencia, entender a las personas es complicado por muchas razones. Pero sobre todo por los malentendidos que generamos por falta de contexto, más que por desacuerdos reales.
Si algo no funciona como esperabas, empieza mirándote a ti mismo. No culpes a otros. ¿Qué podrías haber dicho para crear más claridad? ¿Qué harías diferente?
La autorreflexión es esencial para mejorar y corregir tu actitud. Para adaptarte al cambio constante que nos rodea, especialmente cuando tratas con personas.
Mira más allá de tu área de influencia. Comparte tus ideas y no te avergüences de tus errores si los tomas como oportunidades de aprendizaje.
