El juego infinito by Simon Sinek
¿Cómo ganamos un juego que no tiene fin? Los juegos finitos (fútbol, ajedrez) tienen jugadores conocidos, reglas fijas y un final claro. Los juegos infinitos (negocios, política, la vida misma) son diferentes: los jugadores van y vienen, las reglas cambian y no hay línea de meta. No hay ganadores ni perdedores, solo avances y retrocesos.
Los líderes con mentalidad infinita entienden que “el mejor” no es un estado permanente. Se esfuerzan por ser “mejores”. Esa palabra sugiere un viaje de mejora constante y nos invita a contribuir con nuestros talentos y energía.
La pregunta clave es: ¿cómo jugamos para tener éxito en el juego en el que estamos? Simon Sinek ofrece un marco para liderar con mentalidad infinita:
- Causa Justa
- Liderazgo valiente
- Equipos de confianza
- Rival digno
#1 Necesitas una Causa Justa
Una Causa Justa responde a: ¿Por qué existe tu organización?
Tiene que ser una causa por la que la gente esté dispuesta a sacrificarse. Trabajar más horas, dar sus mejores ideas, rechazar otras ofertas porque creen en lo que hacen.
Para ser felices necesitamos propósito. Los negocios no son diferentes. Al desarrollar una Causa Justa, hay que defender algo inclusivo que exista principalmente para beneficio de otros.
En resumen: una Causa Justa es una visión de futuro tan convincente que la gente quiere construirlo, aunque quizá nunca lo vea terminado.
#2 Necesitas liderazgo valiente
Los líderes valientes sacrifican el corto plazo para avanzar en el largo plazo.
Liderar significa aceptar la responsabilidad de crear un ambiente donde las personas puedan dar lo mejor de sí.
Los más senior en una organización no son responsables del resultado. Son responsables de las personas que producen ese resultado.
#3 Necesitas equipos de confianza
Un equipo de confianza es un ambiente donde la gente puede levantar la mano y decir “Me equivoqué. No me siento preparado para este trabajo. Necesito formación. Necesito ayuda. Tengo miedo.” Sin miedo a humillación ni castigo.
Sin equipos de confianza, tienes un grupo de personas mintiendo y fingiendo. Y les estás forzando a ello. No es su culpa. Has creado un ambiente donde nadie comparte errores porque teme meterse en problemas. Al final, todo se acumula y explota.
El líder es responsable del ambiente. Si el ambiente es correcto, tendrás equipos de confianza. Si no, estarás forzando a la gente a protegerse de ti.
#4 Necesitas un rival digno
Tu único competidor real en un juego infinito eres tú mismo. Pero la competencia ayuda a revelar tus debilidades.
El objetivo no es ser el número uno (eso no existe en un juego infinito). Se trata de construir una base sólida y mirar a largo plazo.
El dinero es un resultado, no un propósito.
No existe la organización “correcta”. Solo hay organizaciones, cada una con fortalezas, limitaciones y aplicaciones distintas. Una organización no es absoluta. Es una herramienta para que las personas sean productivas trabajando juntas.
Los líderes con mentalidad infinita construyen organizaciones más fuertes, innovadoras e inspiradoras. Son ellos quienes nos lideran hacia el futuro.