Los líderes comen al final by Simon Sinek
La mayor fortaleza de una empresa no está en sus productos o servicios. Está en su gente y su capacidad de cooperar y unirse, sobre todo en las crisis.
Pero la lealtad y el compromiso hay que ganárselos. Hoy el trabajo es una relación contractual y transaccional en muchas organizaciones. La competencia intensa y los despidos son la norma. Casi nadie cree en la lealtad a una empresa, mucho menos en el empleo de por vida.
Los 4 químicos (E.D.S.O.)
Somos individuos y parte de grupos sociales a la vez. Cada día tomamos decisiones que requieren sopesar nuestros intereses personales contra los del grupo. Este dilema también ocurre en nuestro cuerpo a través de 4 químicos clave:
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Las endorfinas y la dopamina nos impulsan a satisfacer necesidades personales: encontrar comida, desarrollar soluciones, perseverar ante problemas. Nos ayudan a hacer cosas para sobrevivir.
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La serotonina y la oxitocina nos animan a trabajar con otros. Construyen confianza, lealtad y camaradería. Fortalecen nuestros lazos sociales y aumentan nuestra inclinación a cooperar para lograr lo que no podemos solos.
Círculos de seguridad
La familia tradicionalmente proporciona un Círculo de Seguridad donde nos sentimos seguros y apoyados. Dentro del círculo tenemos un equilibrio saludable de E.D.S.O. y niveles bajos de cortisol. En las organizaciones, los Círculos de Seguridad dan a la gente un sentido de pertenencia y seguridad. Facilitan la comunicación, cooperación, resolución de problemas e innovación. La gente puede dirigir su atención a amenazas y oportunidades externas. Cuando se sienten amenazados por políticas y luchas internas, miran hacia adentro para protegerse. El grupo se vuelve más vulnerable.
Los líderes deben ganarse el respeto y la lealtad haciendo los mayores sacrificios y estando dispuestos a comer al final. Hay que dar confianza para ganar confianza.
Una sociedad desequilibrada
Los 4 químicos E.D.S.O. juegan roles importantes en nuestra supervivencia. Cuando están en equilibrio, las personas prosperan como están diseñadas para hacerlo. Sus grupos y organizaciones también prosperan. El problema es que el lugar de trabajo moderno está inundado de cortisol y adicción a la dopamina. No tenemos Círculos de Seguridad y estamos peligrosamente desequilibrados. ¿Cómo llegamos aquí?
- Abstracción y deshumanización: gestionar con números, sistemas globales e interacciones virtuales puede ser peligroso y llevar a actos descuidados.
- Abundancia destructiva: respondemos diferente a la escasez y al exceso. Los líderes se han cegado tanto por el interés comercial que olvidaron a quién deben servir.
- Cambios sociales: nuestras normas y valores han cambiado con los Boomers post-WWII, la Generación X y los Millennials. Cada vez más adictos a la dopamina y desequilibrados.
Simon Sinek ofrece muchos ejemplos e historias de líderes en todos los ámbitos: militar, política y negocios.